animales ferales

Hace una semana les comenté que los animales que deberíamos y podríamos tener en casa son los gatos y los perros A estos se los que se les conoce comúnmente como animales de compañía, de familia o mascotas.

Esta semana escribo acerca de estos animales que, al criarse en la calle o pasar demasiado tiempo en situación de abandono, se convierten en animales ferales, también les llaman cimarrones, asilvestrados o asalvajados. El daño que estos le pueden hacer a las personas, a otros animales y a la naturaleza es inconmensurable.

La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) indica que un animal asilvestrado es un animal de una especie domesticada que ahora vive sin supervisión o control directo de seres humanos.

Me parece acertado decir también que somos las personas (por acción u omisión) quienes dejamos de controlar y cuidar a esos animales, por eso luego se convierten en un problema que se nos sale de las manos.

Este conflicto entre humanos, animales y naturaleza empieza así, sacar un perro a pasear sin correa o dejar salir a un gato a hacer sus necesidades. Se pierde y en muchas otras ocasiones, estos animales son abandonados por sus tenedores o familias.

Reproducción

Es bastante probable que ese animal no haya sido operado para no tener crías. ‘Esterilizado o castrado’ son los términos veterinarios. Luego empieza a vivir sin hogar y sus instintos de supervivencia les obligan a cazar para alimentarse, por lo que ingresan a casas, terrenos, playas, fincas, bosques, etc., donde hay gallinas, cerdos, vacas, entre otros animales. Por supuesto que también se reproducen y crecen en número al no tener depredadores naturales.

Ese es más o menos el destino de un animal que un día tuvo un hogar, ahora termina como amenaza para la fauna y flora silvestres, por supuesto, para la gente y la naturaleza también.

Según los especialistas, los animales ferales afectan la vida silvestre de cinco maneras distintas:
  • Se convierten en depredadores y matan a animales salvajes/silvestres.
  • Perturban el ecosistema.
  • Transmiten enfermedades a animales silvestres.
  • Podrían transmitir enfermedades zoonóticas a seres humanos.
  • Compiten con ellos por las presas.
  • Se cruzan con especies con las que están estrechamente relacionadas.

El problema de los perros y gatos ferales se intensificó con el crecimiento poblacional y el avance de la frontera agrícola. Las diferentes comunidades campesinas muchas veces desconocen que hay perros o gatos asilvestrados abandonados cerca y que se refugian en páramos, bosques, esteros y demás.

Cuando las personas ven vulnerado su patrimonio, culpan a los animales silvestres depredadores (tigrillos, pumas, lobos, etc.) y los cazan, también colocan veneno para que perros o gatos ferales coman, y lo terminan consumiendo aves, ardillas, monos y demás.

Los científicos aseguran que estos animales contribuyeron a la extinción de casi una docena de especies animales. Según una entrevista de la BBC con Piero Genovesi, Jefe de la Unidad Especializada en Especies Invasoras del organismo de conservación Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), los perros asilvestrados se convirtieron en los terceros peores depredadores introducidos por los humanos, después de los gatos y las ratas (incluso en algunos países hay cerdos ferales). «A medida que aumente la población humana, también aumentará la cantidad de perros, y el problema podría empeorar», añadió.

Matanza

La matanza de perros y gatos salvajes en libertad, como solución a estos problemas se prohibió en varios países, debido a que es cruel e inefectiva. En la misma entrevista con BBC, Kelly O’Meara, Vicepresidenta de Human Society International indicó «la clave para abordar el conflicto de una manera eficaz y sostenible es reducir gradualmente la población canina (y felina) mediante programas que incluyen la esterilización y la castración, y luego la vacunación masiva para garantizar que la población esté sana y libre de enfermedades».

Una de las estrategias utilizadas para el control poblacional de gatos y perros asalvajados es la de capturar, esterilizar y soltar (CES). A los gatos se les identifica de forma visual luego del procedimiento mediante el corte de la punta de una de las orejas, evitando que el animal sea recapturado y anestesiado.

El método CES y una tenencia informada y responsable ha sido eficiente para reducir la población de estos animales en zonas vulnerables. En Ecuador sí existen oenegés que han realizado proyectos CES, una de ellas es Fundación Rescate Animal Ecuador, para mayor información pueden escribir a saludanimal@rescateanimal.org.ec.

No al abandono

En conclusión, definitivamente, todos los animales son importantes. Todos los animales contribuyen a que haya un equilibrio natural que nos protege. Sin embargo, depende de las personas que ese balance se mantenga.

Depende de lo cuidados o descuidados que estén los animales que en algún momento deseamos tener en casa. Hagamos un mea culpa y mejoremos nuestras conductas. Y si somos parte de la ciudadanía que sí hace las cosas bien, que no abandona animales o les permite salir sin supervisión, ¡felicidades! Y gracias.

Foto: Wamiz