Animales silvestres y exóticos

Ecuador es reconocido mundialmente por ser un país con un territorio fértil, lleno de fauna y flora endémica. Las Islas Galápagos fueron designadas Patrimonio de la Humanidad. La línea ecuatorial nos da el nombre y muchos de los dones que tenemos se debe a nuestra ubicación geográfica.

Estamos en una zona privilegiada del mundo y, evidentemente, no la estamos cuidando. Afuera, Ecuador es un país conocido por las rosas, los camarones, las bananas, el petróleo y los animales endémicos. Adentro, somos conocidos como seres destructores. Ah, me olvidaba, contamos con la Constitución más “verde” de los últimos tiempos. Bah.

¿Pero qué es un animal silvestre o exótico? Los animales silvestres son aquellos que viven de forma natural dentro de los bosques, selvas, desiertos etc., a lo largo y ancho de todo el mundo, incluso, algunos pueden llegar a vivir cerca de las casas construidas en pequeños terrenos boscosos. Un exótico es un animal silvestre que es endémico de otro territorio o país que no es el de nuestro lugar de residencia.

Es decir, para quienes vivimos en ciudades, los animales silvestres pueden estar en nuestro patio, ya que la población ha crecido tanto que hemos invadido su hábitat. Cerro Blanco, en Guayaquil, es el perfecto ejemplo de un bosque que se encuentra prácticamente dentro de una ciudad.

La semana pasada en esta columna, les comentaba sobre la antrozoología, el vínculo de cualquier tipo que mantiene la humanidad con los animales. Es una pena que al hablar de esta conexión (obligada) que tienen los animales con las personas, tengamos que reconocer que son muchas más situaciones negativas las que se deban mencionar.

“Hay problemas dependiendo de la especie. Pérdida de su hábitat por crecimiento urbano horizontal. Tráfico de especies. Quema agrícola para alistar terreno para la siembra. Contaminación de petroleras. Tenemos muchos más problemas de los que se puede hablar», lamenta la veterinaria Eliana Molineros, quien por vocación, y por coincidencia, se ha especializado en el cuidado de animales silvestres y exóticos, y quien ha ayudado a más de 1.100 de estos animales que llegaron en situaciones terribles a su Fundación Proyecto Sacha en Guayaquil, desde el 2018.

Este tema parte de la pura negligencia e ignorancia humana.  No tiene que ver con alimentarnos, ni con una manera de obtener ingresos como medio de empleo (porque traficar no es trabajo). Tiene que ver con el desconocimiento del horror que le estamos haciendo al ecosistema, a nuestro equilibrio natural, a nuestra vida y la de nuestras familias.

¿Qué hacen en Ecuador los erizos africanos? Reitero, son de África, ¡qué hacen en Ecuador! Así mismo, hay otros animales africanos y asiáticos en Ecuador. Hay lemures, periquitos, hurones, jirafas, cebras, varios tipos de aves y muchos otros animales exóticos que por ninguna circunstancia deberían estar en nuestro país. Las personas expertas en el tema nos dan las siguientes razones:

  • Compiten con al hábitat de los animales nativos. Por territorio, alimentación. Lo que podría llegar a evitar que nuestros animales vivan correctamente.
  • Enfermedades que podrían tener, que no existen en este territorio y que pudieran acabar con poblaciones de otros animales endémicos. Algo así como un COVID-19 de otro país.
  • La única, y lastimosamente la mejor, opción de los animales exóticos sacados de su hábitat es la eutanasia. Debido a que solo por su mera existencia en un entorno que no es el suyo, los convierte en un potencial transmisor de enfermedades, a otros animales y a humanos.

Volviendo a los animales silvestres, los nuestros, los que debemos cuidar más que nada. Les cuento la situación de estos animales en el Ecuador:

  • Desde el 2008, la naturaleza tiene derechos según la Constitución. Por lo tanto, se deberían garantizar esos derechos, eso no ocurre.
  • Los entes que deben dar las soluciones en la fauna silvestre no las tienen. El Ministerio del Ambiente (MAE) no tiene, ni ha tenido, presupuesto para atender estos animales. Sin embargo, sí tienen la competencia de regular, controlar y gestionar la vida silvestre.
  • Los Gobiernos Autónomos Descentralizados provinciales, cantonales y parroquiales también tienen la obligación de trabajar en conjunto con el MAE para establecer lineamientos y normas técnicas con la finalidad de proteger la vida silvestre.
  • El Código Integral Penal tipifica delitos contra la naturaleza y vida silvestre que son de acción pública, pero la ciudadanía no conoce cuáles son. En fiscalías, juzgados y otras instituciones públicas desconocen sobre las implicaciones de desproteger la vida silvestre.
  • No existe voluntad política ni articulación interinstitucional para manejar las situaciones de fauna y flora silvestre.
  • La Constitución indica que todas las personas son defensoras de los derechos humanos y de la naturaleza, debemos perder el miedo a denunciar los actos delictivos contra la vida silvestre y exigir que se cumplan las leyes.
  • Las quemas agrícolas están prohibidas, en Ley. En la práctica se realiza con regularidad.
  • La educación ambiental en escuelas y universidades, es prácticamente nula.

Algunas frases que repiten activistas, veterinarias, abogadas que defienden la fauna y flora silvestre:

– Toca evaluar qué animal tiene más oportunidades, para saber si podrá vivir o no.

– 200 tortugas son traficadas a cada momento y solo 100 sobreviven, quienes las trafican lo saben.

– El que consume, el que paga por estos animales es el culpable de toda la cadena de sufrimiento, sin importar si lo compró hoy o hace muchos años.

– Un animal que es sacado de su hábitat, el 90% de las veces ya está muerto, así sobreviva, no puede ser reinsertado.

– Nunca, nunca, nunca compres animales. De ningún tipo, menos si son silvestres o exóticos. Al comprar uno, así sea por pena, condenas a miles más al mover esta cadena de comercio.

– No se debe tener especies silvestres o exóticas en casa bajo ningún concepto, damos mal ejemplo a niñas, niños y adolescentes, les enseñamos a encarcelar la naturaleza. 

Si estos seres no están en libertad, nuestro equilibrio natural está en riesgo todos los días.