maltrato animal

Cuando hablamos de huellas, también debemos conocer las que quedan luego de la violencia. Indelebles. Dolorosas. Perennes en nuestra memoria. Y sobre todo, debemos tener presente que hay violencias que se relacionan directamente, como la violencia humano-animal, o como se la conoce actualmente, violencia interrelacionada.

Primero lo primero: ¿qué es la violencia interrelacionada? La forma de llamarla está acuñada desde hace poco tiempo. Sin embargo, la relación de la violencia hacia los humanos y la violencia hacia los animales tiene siglos de historia. Según COPPA (Coordinadora de Profesionales por la prevención de abusos), existe un estrecho vínculo entre el maltrato a los animales y los delitos o acciones de violencia hacia las personas (la mayoría de las ocasiones ocurren en casa) y la importancia de tener en cuenta esa relación.

Quizás muchos puedan decir que vivimos en un mundo violento y que todos somos víctimas y/o sobrevivientes de ese entorno. Por lo tanto, los animales no son una excepción. Debemos dar gracias a que hay gente e instituciones que se han dedicado a investigar las razones por las que esto ocurre y se han percatado, como quien no quiere la cosa, de que no es coincidencia, ni casualidad. Hay todo un sistema que violenta y permite la violencia, las estadísticas no nos dejan mentir.

En Ecuador, CEPAM (Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer), junto a otras instituciones, ha hecho un estudio sobre violencia interrelacionada (2019) y a diario revisa las cifras sobre violencia de género. 

Pandemia

Sólo durante la cuarentena por COVID-19, 40 mujeres han sido víctimas de femicidio (del 16 de marzo al 10 de agosto). Y según el estudio realizado en el 2019, 94% de las participantes de la investigación indicaron maltrato animal de parte de su última pareja. Así mismo, indicaron que ellas habían sufrido violencia por parte de esa persona.

Es decir, es factible que el 94% de las mujeres que en la cuarentena fue víctimas de femicidio tuvo animales en casa que fueron maltratados por la persona que las mató. Hubiese sido útil conocer de ese maltrato animal para poder evitar el femicidio, ¿qué creen ustedes?

Según el INEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos) en su encuesta de Violencia Contra las Mujeres del 2019, 65 de cada 100 mujeres en el Ecuador han experimentado por lo menos un hecho de algún tipo de violencia en alguno de los distintos ámbitos a lo largo de su vida. En esta encuesta no se incluyó la violencia interrelacionada.

En Brasil, en un estudio realizado en el 2019 por Gisele Kronhardt Scheffer llamado Maltrato animal: una estrecha relación con la violencia doméstica, se observa que la mayoría de los agresores pertenecen al género masculino, que existe dificultad para definir y registrar violencia. Además, hay una falta de interés de investigadores en concentrar estudios en cómo se trata a los animales, precisamente por considerar que no son igual de importantes que los humanos o porque suponen que no hay relación alguna con estos seres.

¿Pero qué pasa con la violencia hacia otras personas que no son mujeres? Ya voy a eso.

Ecuador Dice No Más, una ONG ecuatoriana que lucha contra el abuso y las violaciones en NNA (niñas, niños y adolescentes), indica que 7 niñas menores de 14 años son violadas cada día, 1 de cada 4 niñas y 1 de cada 6 niños han sido víctimas de abuso sexual y que más del 80% de estas agresiones ocurren cuando la víctima está aislada con el perpetrador. Es decir, en casa, con familiares o amistades. El 95% de los abusos sexuales pueden evitarse, ¿cómo? Poniendo atención a las señales.

El Observatorio Nacional de la Violencia contra las Mujeres y los Integrantes del Grupo Familiar de Perú indica que la población adulta mayor es vulnerable a la violencia. Esto debido a que van adquiriendo una progresiva dependencia del cuidado de otras personas en una sociedad que valora la juventud y que no ha tenido previsiones suficientes para resolver el tema de los cuidados en la tercera edad. De tal manera que resulta siendo víctima de violencia en el hogar, en la sociedad y en las instituciones públicas y privadas.

En otras palabras, las personas adultas mayores son potenciales víctimas de violencia en todas las áreas de la sociedad. Y si nos fijamos en su entorno y lo que ocurre con los animales en él, de seguro encontramos agresores.

Pongámonos la mano en el corazón, solo hay que aplicar el sentido común, una persona que maltrata animales, tarde o temprano también maltratará o violentará de alguna forma a personas. Tal vez ya está sucediendo. Puede que sea tarde para evitarla, pero no es tarde para detenerla antes de que pase algo peor.

A continuación, unos tips de National Link Coalition para reconocer posibles casos de violencia interrelacionada:
  • El agresor se niega a permitir que la mujer/NNA/adulta mayor lleve a su animal al veterinario y le prohíbe socializar con él o con otros animales.
  • El agresor amenaza con herir o matar al animal si la mujer mujer/NNA/adulta mayor sale de casa/se independiza.
  • El perpetrador presenta cargos de robo (inexistentes) si la mujer/NNA/adulta mayor sale de casa con el animal.
  • El agresor culpa a la mujer/NNA/adulta mayor o al animal de su crueldad. Mata al animal y dice que no importaba porque estaba viejo/enfermo/molestaba/etc.
  • El agresor regala, mata o desaparece con el animal para quitarle la fuente del amor y soporte emocional a la mujer/NNA/adulta mayor.
  • El agresor obliga a la mujer/NNA/adulta mayor a ser parte de abuso sexual del animal.
  • El abusador se niega a permitir que la mujer/NNA/adulta mayor gaste dinero en comida o atención veterinaria para el animal.
  • El maltratador intimida a la mujer/NNA/adulta mayor luego de matar o violentar al animal “la próxima serás tú”.
  • El agresor incluye en sus maltratos a los animales de familiares o amistades que ayudan de alguna forma a la mujer/NNA/adulta mayor.
  • El agresor desaparece al animal y culpa a la mujer/NNA/adulta mayor para generar desacuerdos o conflictos internos con las otras personas de la casa.

Denunciar

Reporta a mínimo 5 personas de tu confianza y de ser posible al 911 cuando seas víctima de violencia o conozcas casos de agresión hacia otras personas. Si tienes pruebas, acude directamente a Fiscalía. Nuestro sistema de justicia aún tiene muchas falencias en cuanto a evitar revictimizar a las personas que denuncian violencia de cualquier tipo, si nos unimos a denunciar, podremos lograr cambios.

En definitiva, una mayor consideración de los mencionados lazos y vínculos afectivos entre humanos y animales en las iniciativas públicas y privadas supondría una mayor protección para las personas, especialmente, para aquellas que se encuentren en estado de vulnerabilidad. (COPPA). La manera más efectiva de romper el ciclo de abuso y violencia es la educación, con la consiguiente conciencia del respeto por la vida en todas sus formas (Kronhardt).

La semana pasada, en esta columna, les contaba sobre cómo es posible mejorar el bienestar animal, esta es una forma, denunciando el maltrato hacia los seres que no tienen voz, que nos acompañan, nos defienden, y dan su vida por la humanidad. Hay dos formas de denunciar maltrato animal en Ecuador, en Fiscalía y en los Municipios de cada cantón (si es que tienen ordenanza de bienestar animal).

Al salvar la vida de estos animales, podemos salvar la vida de personas, de nuestra familia y amistades.