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Desde junio 2020 entró en vigencia, a través de la reforma al Código Orgánico Integral Penal (COIP), la norma que protege a policías y guías penitenciarios en el uso progresivo de la fuerza.

El artículo 30.1 de la Ley estipula que cuando un servidor público llegue a causar lesión, daño o muerte de otra persona, está cumpliendo su deber. Esto siempre y cuando se actúe en protección de un derecho propio o ajeno. Y cuando se reúnan varios requisitos previos como: el uso proporcional de la fuerza, la existencia del riesgo o amenaza inminente de la vida de terceros o la suya.

Dicho artículo entró en vigencia luego de ser aprobada la reforma al COIP en diciembre de 2019. En ese mismo año, el 19 de enero, se generó una polémica en torno a la figura del «uso progresivo de la fuerza» y la «neutralización de una amenaza», tras el asesinato de Diana Carolina, en el centro de Ibarra.

El femicidio se dio en plena vía pública, frente a servidores policiales. Por temor a ser judicializados si neutralizaban al agresor que la acuchilló, no dispararon. Ella estaba embarzada y fue asesinada frente a sus ojos.

Casi cuatro meses después de la reforma, el uso progresivo de la fuerza volvió a entrar al debate público con la muerte de un supuesto delincuente en Urbanor, en el norte de Guayaquil. Un agente de la Unidad Nacional Antisecuestro y Extorsión (UNASE) disparó contra el sospechoso, cuando este intentó accionar el arma contra el uniformado durante un intento de robo.

El agente habría actuado en «legítima defensa», haciendo uso de este artículo del COIP. Según el relato de los hechos, intentó persuadir al sospechoso con la verbalización. Luego, al ver el riesgo, actuó con su arma de dotación.

El uso del arma de fuertes

¿Por qué en un caso sí se usa el arma de fuego y en otro no? A decir del mayor Byron Osejo, encargado del Departamento de Defensa Institucional de la Policía Nacional en la zona 8, esto se debe a que antes no estaba normado el respaldo legal hacia los agentes.

El departamento al que pertenece tiene apenas dos años de creación y se encarga de defender a los servidores policiales que han sido enjuiciados o denunciados en el cumplimiento de su deber. Osejo indicó que en Guayas actualmente llevan 18 casos de policías que tuvieron que disparar y esto derivó en la muerte del involucrado.

Aunque sus procesos continúen, el organismo logró una medida sustitutiva a la prisión. Es decir, que haga uso de su derecho a la legítima defensa sin estar detenido durante el proceso.

No se puede hacer uso del arma sin necesidad

El jefe policial detalló que la defensa institucional implica casos que van desde contravenciones de tránsito, ataques y resistencia, lesiones, amenazas, hasta muertes. Antes de la creación del departamento, los policías pagaban abogados con sus recursos para enfrentar los procesos en su contra.

También comentó que antes de la reforma al COIP, los policías tenían miedo de actuar o usar su arma de fuego y ser enjuiciados. Ahora, dijo, existe ese respaldo . «Hemos tratado de cambiar esa consigna errónea de que el policía es asesino o malo. El policía no comete ninguna falta (cuando actúa en legítima defensa)», expresó.

Osejo indicó que en muchas situaciones, el uniformado trata de causar el menor daño posible al presunto delincuente. Y que se usa el arma cuando su vida o la de terceros está en peligro. «El policía no sabe qué tipo de persona es el agresor. En todos los casos, se evidencia que la persona está armada y que no se somete a la verbalización del ‘¡alto, policía!'». Puntualizó que quizás, si los agentes no usan las armas, pueden ser atacados y fallecer.

Por su parte, el fiscal Víctor González, de la unidad de Flagrancia de la Fiscalía del Guayas, comentó que la reforma al COIP norma este uso de la fuerza y la utilización de un arma de fuego. El funcionario recordó que así mismo como la Ley permite, también sanciona en su artículo 293 la extralimitación en la ejecución de un acto de servicio.

Es decir, si el policía llegase a causar daño o muerte a alguien por algún otro motivo que no sea el expuesto anteriormente.

Foto: Flikr de la Policía Nacional