Un policía en servicio activo fue detenido durante un operativo antidelincuencial en Guayaquil. El uniformado fue aprehendido junto a 10 personas más, por presuntamente estar vinculados a los últimos hechos delictivos ocurridos en la ciudad.

Durante una rueda de prensa, el general Víctor Araus, jefe zonal, indicó que los sospechosos fueron detenidos en flagrancia. Es decir, mientras tenían en su poder dos armas de fuego.

Según el jefe policial, siete de los detenidos fueron interceptados cuando se transportaban en dos carros. Al revisarlos, les encontraron dos armas de fuego. Posteriormente, los agentes registraron la casa donde salieron. En el inmueble estaba el servidor policial.

Araus señaló que el policía detenido es cabo segundo y laboraba en el distrito Sur. También que el implicado estaba de vacaciones, por lo que no tenía su arma de dotación.

Por su parte, el teniente coronel Juan Pablo Luna, jefe subrogante de la Policía Judicial de Guayaquil, detalló que en la habitación del policía detenido se encontraron 114 municiones. También los uniformes del mismo. «Él agente dijo que era la casa de su tía. Sin embargo, se hallaron varios objetos personales», comentó.

Durante el allanamiento de la casa, también se encontraron tres armas de fuego, una correspondiente a una subametralladora. Además se decomisó radios, celulares, entre otras evidencias.

Araus manifestó que las armas de fuego serán analizadas con los indicios balísticos de los últimos crímenes. Esta pericia estará a cargo del Laboratorio de Criminalística y permitirá identificar si se usaron las pistolas en los asesinatos.

También el jefe policial señaló que el fiscal de turno acogió el caso. Por su parte, el juez de turno dictó prisión preventiva contra los sospechosos. Ellos se acogieron a un procedimiento abreviado y el próximo 25 de octubre sería su audiencia, informó Araus.