Un fallo histórico. Así fue catalogado la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que condenó a Ecuador por la muerte de Paola Guzmán Albarracín.

En el dictamen, que se emitió el 14 de agosto de 2020, la CIDH dijo que Ecuador violó el derecho a la vida, educación e integridad de Paola. Ella se suicidó en 2002, luego de haber sufrido abuso sexual por parte del vicerrector del plantel educativo donde estudiaba. Estaba embarazada y su agresor la obligó a abortar.

Además, la CIDH manifestó que el Estado ecuatoriano deberá pagar $70.000 a la mamá de Paola, doña Petita, como reparación integral. También Ecuador deberá restablecer el nombre de Paola, reconocer que fue víctima de violencia sexual.

Entre las otras medidas, la CIDH indicó que se deberá también reconocer la responsabilidad internacional por las violaciones a los Derechos Humanos. Realizar un informe de carácter público que determine lo que sucedió con Paola para limpiar su imagen y su memoria. Declarar un día oficial de la «Lucha contra la violencia sexual en las aulas» y establecer políticas públicas para evitar que se repitan estos casos en los colegios.

Con el dictamen de la Corte, el presidente de la República, Lenín Moreno, dijo en Twitter que ejecutará las acciones interpuestas por la CIDH.

Una lucha de 18 años

Con tan solo 16 años, Paola tomó la decisión de quitarse la vida. Usó fósforo blanco, conocido como ‘diablillos’. Sus compañeros de colegio llamaron a su mamá, la llevaron al hospital e intentaron salvarle la vida. Sin embargo, no resistió y falleció. Era 2002 y en ese entonces, su madre recién se enteró de los abusos sexuales que sufrió su hija en el planel donde estudiaba.

Tras ese hecho, su mamá no se quedó de brazos cruzados. Y denunció el hecho con ayuda del Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer (CEPAM). Pero apenas allí inició el calvario de una lucha que luego de 18 años ve la justicia.

En 2006, junto a CEPAM, doña Petita llevó el caso de Paola hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Posteriormente, en 2019, el tribunal de la CIDH reconoció una violación de derechos humanos contra Paola y llevó el caso a juicio.

Doña Petita al enterarse del fallo: “Se ha limpiado el nombre de mi hija, que fue culpabilizada de los hechos ante la justicia ecuatoriana. Ahora queda claro que mí Paola, fue víctima de un terrible abuso sexual que la llevó al suicidio. Ya los agresores no serán encubiertos nunca más ¡Por fin se hizo justicia para mi Paola!”   

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