El vídeo es ensordecedor y las imágenes violentas. Un grupo de pobladores del cantón Eloy Alfaro, provincia de Esmeraldas, atacó a tres policías y quemó un patrullero. El incidente ocurrió el pasado 21 de junio, cuando los uniformados intentaron hacer respetar el toque de queda que rige en el país tras la declaratoria de Estado de excepción por el COVID-19, desde marzo de 2020. Este constituye el último suceso violento contra los gendarmes que registró el Ministerio de Gobierno.

A través de un tuit, la entidad puntualizó que entre el 15 de marzo al 22 de junio, 500 policías fueron agredidos durante el ejercicio de su labor.  El Código Orgánico Integral Penal (COIP), en su artículo 283 típica  el delito de ataque y resistencia con una pena privativa de libertad de seis meses a dos años. Esta infracción va desde el ataque, resistencia, violencia o amenazas contra los agentes cuando obran en la ejecución de la ley.

En Guayaquil, la Policía Nacional decidió blindarse antes estos hechos, y practicar simulacros de ataque y resistencia para educar a los policías de servicio urbano de cómo actuar, manejar crisis y prevenir situaciones graves. El mayor Jairo Bolaños, jefe del Grupo de Operaciones Especiales (GOE), lideró la práctica y detalló que la finalidad es coordinar con las unidades tácticas la neutralización de las amenazas durante controles en carreteras, y demás actividades.

Durante el simulacro, los policías simularon un operativo de control vial. En la escena, se ensayó el intento de detención y persecución de un conductor que no quiere acatar la orden policial y estacionarse a un lado de la carretera. También se practicó el arresto de un ladrón, en cuyo afán de escape, quiso apuñalar a los uniformados.

En el sector de Nueva Prosperina, noroeste de Guayaquil, se realizó un simulacro de ataques y resistencias.
En el sector de Nueva Prosperina, noroeste de Guayaquil, se realizó un simulacro de ataques y resistencias. Foto Cortesía Policía Nacional

El capitán Hamilton Flores, jefe del circuito Nueva Prosperina, dijo que con la actividad se desarrollaron estrategias conjuntas y se tecnificaron procedimientos, sobre casos y situaciones comunes a las que se ven expuestos en el día a día. Añadió que durante una situación crítica, tanto la ciudadanía como los uniformados, deben llamar al ECU 911 para solicitar refuerzos.

Durante el simulacro, los agentes practicaron la detención de un sujeto acusado de robo que amenaza con un machete. Foto: Cortesía Policía Nacional
Para manejar estas situaciones de crisis, es recomendable el trabajo entre unidades policiales. Foto: Cortesía Policía Nacional

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